La vida es impredecible. Y las personas aún más.
Basta por caminar por la calle, montarse en un autobus o ir al supermercado para darse cuenta que no hace falta leer libros de Isabel Allende para darse cuenta lo surrealista que es la vida.

Este es un blog de historias peculiarmente cotidianas.

Espero que les gusten

Saludos,
Laura