Pamplona: Una Ciudad con Más Colores que el Gris
Antes de venir a Pamplona, mis amigos y conocidos me hablaron de una cuidad gris con calles amplias y clima frío.
Nadie me habló de su horizonte de montañas nevadas o de sus cielos con atardeceres que luchan con las nubes para colorear el cielo de rosas violáceos y amarillos enfurecidos. Nadie me habló del Río Sadar que fluye apaciguando el sur de la ciudad, ni de los senderos arbolados cubiertos de hojas de cobre y oro durante el otoño.
Nadie me habló de estos secretos que poco tienen de olvidados y de los que los pamplonenses pueden disfrutar a diario.
Por eso he decidido dedicarles un tiempito, ya que, al fin y al cabo, Pamplona es mucho más que esa ciudad gris que todos te pintan.













