Adiós Pamplona con una Lágrima y una Ilusión
Me fui de Pamplona con una lágrima y una ilusión.
Una lágrima porque dejaba un sitio en el que me sentía en casa, donde estaba a gusto, donde estaba feliz.
Una ilusión de ir a un lugar con mayor diversidad, con más movimiento y una puerta al mercado laboral.
Llegué a Madrid, y encontré que seguía alegre y seguía en casa. Sigo rodeada de la mayoría de las personas que me hicieron tan feliz en Pamplona y además me encontré con una ciudad soleada, de gente amable y con menos contaminación de lo que recordaba.
Madrid es una cuidad grande, pero al mismo tiempo con un poco de aire de pueblo ya que lo horarios de oficina son super relajados y la gente se para a conversar con la más mínima sonrisa.
Hay muchísimos sitios que visitar: desde cines y teatros, hasta museos, parques y bares, y por ende, hay muchas cosas para hacer. Y si no quiero hacer nada, igual puedo entretenerme mirando a las personas tan diversas que habitan esta ciudad.
Es una ciudad un poco caótica y desordenada, donde todo queja lejos, pero todo se conecta con las líneas de metro subterráneas.
Ahora me pregunto…¿Cuánto durará esta ilusión? Y al dejarla, ¿Soltaré alguna lágrima?
Cómo llegar a Pamplona desde Madrid:
Autobús: Continental Auto
Intercambiador de Metro Avenida América
Telf: 917 45 63 00










Julio Luis dijo
Tú te fuiste de Pamplona con una lágrima, yo me fui del pueblo hacia Pamplona con otra.
Mucha suerte y que te vaya bien en tu nuevo destino.
Mariana.
6 Abril 2006 | 06:02 PM