Foto de viernes: Caminando mirando al cielo se descubren maravillas

Buenos Aires es conocida por su velocidad. Es la ciudad que nunca duerme. “Es la ciudad de la furia”, como diría Cerati.
Por eso, generalmente, atravesamos la ciudad a las corridas; prácticamente flotamos sobre ella sin darnos cuenta de lo que pasa a nuestro alrededor. Pasamos semanas, meses o hasta años, sin notar esa puerta cuidadosamente tallada que está a sólo tres edificios de nuestra oficina, o esa reja estilo francés de la casa de la esquina.
Este viernes a la mañana, tuve que ir a Averida Roquez Saez Peña, mejor conocida como Diagonal Norte. Llegué muy temprano, antes que abrieran los bancos y que las personas entraran a trabajar…
Con la ciudad meditabunda, y con mucho tiempo a mi favor, decidí pasear por esta avenida del centro con mi mirada perdida en el cielo. Y así descubrí estas hermosas fachadas.
Entre el siglo IXX y XX, los arquitectos e ingenieros importaban los mármoles, columnas, adornos y otros materiales de construcción de diferentes partes de Europa para construir los edificios en Argentina. En aquella época la majestuosidad de los edificios de Buenos Aires llamaba la atención de cualquier visitante, mientras que hoy en día su hermosura se esconde detrás del smog, los rascacielos y el frenetismo de vivir a las apuradas.
Si tienen algún momento, o están de paseo por Buenos Aires, los invito a pasear con la vista en alto. Tal vez así tengan suerte como yo y consigan descubrir alguna de estas maravillas.

















Carlos dijo
Cuando llegue a BUE, hace ya unos anios, y como me gusta la arquitectura, siempre iba mirando al cielo...(y asi es como me cai en varios pozos, el peor de todos en uno que faltaba 3/4 de tapa y quede todo desvencijado), a los hermosos edificios. No solo los de Diagonal Norte, sino los de Av de Mayo, o aquellos de Plaza Francia o el del diario La Razon (o la prensa..que esta sobre Av de Mayo al costado del cabildo) Y sabes lo miron que soy.
Pero creo que el placer de ver esa arquitectura hermosisima valio la pena a los golpes y torceduras.
29 Agosto 2010 | 04:48 AM